Hoy, todo se decide no solo por cohetes y armas, sino también por operaciones de información”

Игорь Панарин. © / Кадр телеканала Спас
El enve­ne­na­mien­to de Skri­pa­lov es la pri­me­ra vez en la his­to­ria en que se usa un men­sa­je de infor­ma­ción fal­so como arma en una gue­rra híbri­da con­tra Rusia, dice el Pro­fe­sor, Doc­tor en Cien­cias Polí­ti­cas, jefe de la aso­cia­ción InfoS­pets­naz Igor Pana­rin.
La cam­pa­ña de infor­ma­ción desata­da alre­de­dor del enve­ne­na­mien­to del ex Coro­nel GRU Skri­pal es una ope­ra­ción estra­té­gi­ca de la gue­rra híbri­da con­tra Rusia, que está lle­van­do a cabo Gran Bre­ta­ña. Su espe­ci­fi­ci­dad es que, por pri­me­ra vez, se anun­ció ofi­cial­men­te en el nivel más alto que una per­so­na fue enve­ne­na­da por un gas ner­vio­so en reali­dad, aun­que exis­te una gran duda de que este hecho tuvo lugar. Sin embar­go, sobre la base de un men­sa­je de des­in­for­ma­ción, una serie de accio­nes anti­rru­sas reales se han lle­va­do a cabo en el trans­cur­so de seis meses por varios paí­ses. La fal­si­fi­ca­ción en nue­vos enva­ses se con­vir­tió en el moti­vo de la expul­sión de diplo­má­ti­cos y otros pasos hos­ti­les.

Las ame­na­zas de des­truir las nue­vas armas de misi­les rusas, que vio­la­rán el Tra­ta­do sobre la Prohi­bi­ción de los Misi­les de Mediano y Peque­ño alcan­ce, una pro­pues­ta para imple­men­tar un blo­queo naval de Rusia con buques de gue­rra de la Arma­da de los Esta­dos Uni­dos y simi­la­res no es la estu­pi­dez o la insu­fi­cien­cia de los polí­ti­cos esta­dou­ni­den­ses, sino una par­te cons­cien­te de una gue­rra híbri­da. El autor de muchas de esas decla­ra­cio­nes, el secre­ta­rio de Defen­sa de los Esta­dos Uni­dos, James Mat­tis, es un famo­so teó­ri­co. Él entien­de que, en un sen­ti­do mili­tar, Rusia no es infe­rior a Esta­dos Uni­dos. Sin embar­go, sus aven­tu­ras y decla­ra­cio­nes de otros fun­cio­na­rios esta­dou­ni­den­ses en este sen­ti­do están cla­ra­men­te estruc­tu­ra­das: esto es par­te de la pre­sión psi­co­ló­gi­ca e infor­ma­ti­va sobre el lide­raz­go polí­ti­co-mili­tar de la Fede­ra­ción Rusa. La res­pues­ta aquí es sim­ple: debe­mos tener nues­tro pro­pio jue­go.

Nues­tra debi­li­dad es que tar­da­mos en res­pon­der a sus ope­ra­cio­nes de infor­ma­ción. La tarea es impo­ner su agen­da.Pero, por supues­to, no son fal­si­fi­ca­cio­nes, sino ver­da­de­ras que­jas. Por ejem­plo, en Alas­ka: ¿por qué no todo el dine­ro para ello fue al pre­su­pues­to ruso? A 150 millas del recien­te­men­te cerra­do con­su­la­do ruso en San Fran­cis­co se encuen­tra la lla­ma­da Cali­for­nia rusa: For­ta­le­za de Fort Ross y sus alre­de­do­res. Hubo un tiem­po en que había más caño­nes allí que en toda la cos­ta del Pací­fi­co esta­dou­ni­den­se. Por estas tie­rras, Esta­dos Uni­dos le debía a Rusia una suma glo­bal, pero el dine­ro no nos fue entre­ga­do. Don­de estan ellos Comen­ce­mos el jui­cio, haga­mos decla­ra­cio­nes, haga­mos sus recla­mos.El segun­do ejem­plo son dos escua­dro­nes rusos en San Fran­cis­co y Nue­va York, que duran­te 2,5 años defen­die­ron la cos­ta esta­dou­ni­den­se de los ata­ques de la flo­ta bri­tá­ni­ca. Lue­go defen­di­mos la inde­pen­den­cia de los Esta­dos Uni­dos.¿Por qué no plan­tear esta pre­gun­ta hoy, poner un monu­men­to a los mari­ne­ros rusos allí y no reci­bir una com­pen­sa­ción mone­ta­ria?

Debe­mos opo­ner­nos más acti­va­men­te al uso de las tec­no­lo­gías de la infor­ma­ción con fines polí­ti­co-mili­ta­res con­tra­rios al dere­cho inter­na­cio­nal. No hay infor­ma­ción spets­naz como una estruc­tu­ra sepa­ra­da den­tro de las Fuer­zas de Ope­ra­cio­nes Espe­cia­les de Rusia. Mien­tras tan­to, en febre­ro de 2017, el minis­tro de Defen­sa ruso, Ser­gei Shoi­gu, anun­ció la crea­ción de tro­pas de ope­ra­cio­nes de infor­ma­ción: la for­ma­ción del ejér­ci­to ruso, cuyas tareas prin­ci­pa­les son admi­nis­trar y pro­te­ger las redes infor­má­ti­cas mili­ta­res, pro­te­ger el coman­do y los sis­te­mas de con­trol mili­ta­res rusos de los ata­ques ciber­né­ti­cos y pro­por­cio­nar­les una cober­tu­ra con­fia­ble infor­ma­cion En un futu­ro cer­cano, esta direc­ción de garan­ti­zar la segu­ri­dad del país debe con­ver­tir­se en una prio­ri­dad.